Tú adolescente. Yo Generación X

Tú con TikTok. Yo con el teléfono fijo de rueda.

Y, aun así, pienso que podemos entendernos.

 

El problema entre padres y adolescentes es la COMUNICACIÓN.

 

A la hora de comunicarnos ninguno trata realmente de entender o descifrar el lenguaje del otro. Hablamos el mismo idioma, pero usamos lenguajes diferentes, es como intentar entenderse sin tener el código del otro; al final, nadie se entera de nada.

 

Ahora mismo estás en la etapa en la que toca despegarse del núcleo familiar. Hasta el momento, tus ojos eran los de tus padres y tu familia y ahora toca salir al mundo: quieres contrastar, comprobar si lo que te han dicho en casa tú lo ves o lo sientes igual. En definitiva, necesitas nuevas experiencias.

 

Y en eso consiste la Adolescencia, en buscar tu propia identidad: ¿quién soy realmente?, ¿qué me gusta?, ¿qué pienso sobre esto o aquello?

 

A veces llegarás a la conclusión de que piensas lo mismo que tus padres y otras veces no y, está bien así.

 

Los amigos cobran una gran importancia en esta etapa. Puedes llegar a sentirlos como una nueva familia y será con ellos con los que irás descubriendo otros mundos fuera de la sombra de tus padres.

 

Y nosotros, los de la Generación X, después de años viviendo ya en este mundo tenemos una visión mucho más amplia de lo que hay fuera de las paredes de casa. Hemos pasado por distintas experiencias en distintos ámbitos y, lo único que buscamos (o deberíamos buscar) es tu seguridad.

 

Normalmente, cuando algunos padres imponen, otros gritan, otros se enfadan, otros somos super pesados…hay miedo.

Empieza la duda: ¿te habremos preparado lo suficiente?, ¿sabrás distinguir lo que te conviene de lo que no?, ¿serás capaz de sostener lo que el mundo te ponga delante?

Y también aparece el duelo. Porque un duelo siempre es consecuencia de una separación. Y aquí la hay. La sentimos. Y a veces no es fácil.

Nuestra función consiste en ir tirando cuerda, sabiendo que cada vez será más larga y, al mismo tiempo, dar un salto de fe y confiar en que todo vaya bien, pero entender que necesitas salir al mundo no significa dejarte ir sin red.

Amor no es ausencia de límites. Comprender tu necesidad de experimentar no implica dejarte a pecho descubierto de repente al llegar a la adolescencia con catorce años.

Nuestra función no es estorbarte ni frenar tu crecimiento, es acompañar tu expansión con estructura y seguridad. Ir regulando el ritmo al que esa cuerda se alarga. A veces nos equivocaremos: habrá padres que sobreprotejan y otros que suelten demasiado pronto. Pero la intención no es fastidiarte, sino asegurarnos de que estás preparado para dar el siguiente paso.

En el fondo, es bastante simple, tu lenguaje dice:

“Déjame solo. Quiero conocerme. Quiero saber quién soy. Quiero experimentar. Quiero descubrir. Ahora mis amigos son los importantes.”

El nuestro dice:

“Tengo miedo. Quiero que estés seguro. No quiero que te pierdas. No quiero que sufras, aunque sé que esto es inevitable y que forma parte de tu crecimiento personal. Te echo de menos en muchas ocasiones, pero sobre todo cuando empiezan a desaparecer esos besos y abrazos tan calurosos. “

Por tu parte es necesidad real de despegarte para encontrarte contigo mismo y crecer como persona, descubriendo el mundo más allá de tu familia.

Y por nuestra parte es miedo, es duelo, es guía, es acompañamiento.

Si aprendemos a traducir esos dos lenguajes, será mucho más fácil entendernos y desde ahí, empezar a NEGOCIAR.

 

Sé consciente de tu poder

Sois Jóvenes Conscientes. Salid ahí fuera y demostrarlo al mundo.

por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *